RSS

Archivo de la etiqueta: Industria farmacéutica

Germán Velásquez: “El 80% de los fármacos sólo tratan, en vez de curar, para ser rentables para la industria”


ANNA FLOTATS

El asesor especial del Centro del Sur para las áreas de Salud y Desarrollo afirma que España fue “engañada” por la farmacéutica que distribuye el fármaco contra la Heptatis C y que se zanjó la polémica con una “solución política, pero no real”. Exrepresentante de la OMS, será investido hoy Doctor Honoris Causa por la Universidad Complutense de Madrid.

El filósofo y economista Germán Velásquez, durante la entrevista./ A. F.

MADRID.- Germán Velásquez (Manizales, Colombia, 1948) trabajó durante más de 20 años en la Organización Mundial de la Salud (OMS) y acabó diciendo de ella que se ha “privatizado”. Sin embargo, su investigación y lucha por el acceso a los medicamentos esenciales le llevó a coordinar el programa de acción sobre medicamentos de esta organización. Ahora es asesor especial en el Centro del Sur, una organización con sede en Ginebra formada por 54 países en vías de desarrollo. Precursor en el debate sobre la mercantilización de la salud, será investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Complutense de Madrid este lunes. A poco más de un mes para que empiece la campaña electoral en España, Velásquez advierte a los políticos de que, por suerte, la sociedad civil es más consciente que nunca de cuáles son sus derechos: “Hoy en los países del sur mueren miles de personas por no tener acceso a la sanidad. En España, antes que los ciudadanos paguen de su bolsillo el 100% del precio de los fármacos, cae el Gobierno”.

La UCM le inviste Doctor Honoris Causa por ser “una de las voces más críticas frente al inmovilismo de los Gobiernos en cuanto al problema de acceso a medicamentos” y por denunciar “la pérdida de independencia y de credibilidad de los organismos internacionales”. ¿Cómo interpreta este reconocimiento?

En cierta forma, es un reconocimiento a una causa, más que a una persona. Yo represento una lucha compartida con mucha otra gente contra la limitación en el acceso a medicamentos en los países del sur y, hoy en día, incluso en los países del norte. Esta distinción me llega en un momento muy importante para mí porque, después de 25 años de trabajo en este campo, me doy cuenta de que la solución no puede venir de la ONU —donde hay una superficialidad brutal y poca elaboración a nivel conceptual— ni de los gobiernos, porque son miopes y buscan soluciones a corto plazo a pesar de que en salud pública no se pueden hacer milagros en dos o tres años. Los políticos tratan de quedarse en el poder pero no buscan soluciones que puedan durar muchos años porque ya no estarán en el poder. Por lo tanto, la única solución está en la academia. La universidad puede encontrar soluciones a la falta de acceso a los medicamentos en el sur y, recientemente, en Europa.

¿De qué manera?

Construyendo otros modelos que permitan una investigación con una rentabilidad sana y garantizando el acceso. El sistema actual consiste en investigar con fondos públicos o privados, patentarlo todo y vender los fármacos a un precio altísimo que puede significar una restricción en el acceso. Tenemos que encontrar un esquema en el que no haya que pasar por el sistema de patentes, en el que el medicamento esté en el dominio público y pueda venderse a precios competitivos. La universidad puede demostrar a los Estados y a los organismos internacionales que hay otros modelos posibles para hacer investigación de una forma rentable pero logrando que todas las personas puedan acceder a ella.

¿Por qué la industria farmacéutica sigue anteponiendo sus intereses económicos a la salud pública sin recibir castigo alguno?

Históricamente, la industria farmacéutica, que es bastante joven, no tiene ni 100 años, estaba formada por empresas familiares supervisadas por los gobiernos nacionales. Pero cuando se generaliza el sistema de patentes, la industria ya estaba concebida como un mecanismo con ánimo de lucro cuya filosofía es, en primer lugar, ganar dinero y, eventualmente, curar o tratar a algunas personas. Así, se desarrollaron unos monstruos gigantescos que hoy son transnacionales, es decir, que sobrepasan la nación no sólo en capitales y tamaño, sino en la capacidad de supervisión de los Estados.

Aunque ha denunciado el “capitalismo especulativo” de la industria y su “afán de lucro inmediato”, niega que sea, como se dice a veces, un “enemigo” de las farmacéuticas.

Efectivamente, no soy un enemigo de la industria farmacéutica. Pero es que la industria farmacéutica, como está constituida hoy en día, es enemiga de la salud pública. La industria farmacéutica logra unos beneficios —del orden del 20%— que no los tiene ni la industria financiera, del armamento o del automóvil. Como muchos medicamentos secuestrados bajo una patente durante 20 años, el fabricante pone el precio que quiere y, normalmente, no tiene nada que ver con el costo de producción. El director general de Gilead, la firma que desarrolla el medicamento que cura la Hepatitis C y que se vende en EEUU por 82.000 dólares (el tratamiento de 12 semanas) dijo en una entrevista que fijó el precio teniendo en cuenta que un trasplante de hígado (a lo que puede conducir esta enfermedad) cuesta casi 100.000 dólares.

En España, el Gobierno acordó pagar 25.000 euros a la farmacéutica por cada tratamiento de Sovaldi

Eso fue una solución política, no una solución real. En 2008, el Gobierno español prohibió endeudarse a las comunidades autónomas sin el permiso del Gobierno central. Lo que pasó con la compra del medicamento contra la Hepatits C es que el Gobierno levantó ese veto, pero eso no quiere decir que las comunidades vayan a endeudarse ni que sea razonable hacerlo. El gobierno francés y el español negociaron a la vez con la farmacéutica, pero España llegó a un precio de 25.000 euros y Francia, de 45.000. Esto es un engaño. Cuando uno hace un negocio y gana el doble o el triple, puede decirse que es un buen negocio. Pero si algo que te cuesta menos de 200 euros —el costo del tratamiento de 12 semanas contra la Hepatitis— lo vendes a 82.000 dólares en EEUU… eso no es un buen negocio, sino un fraude. Es la misma filosofía de un perfume: se vende a un precio terriblemente elevado y lo compra una minoría porque no hace falta que lo compre la mayoría de la población. Sería trágico para Dior que todo el mundo se perfumara con el mismo perfume. Casi es igual de cínico lo que pasa con los medicamentos. Por otra parte, el gobierno de España, como cualquier otro miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC), tiene el derecho de retirar la patente del medicamento contra la Hepatitits C para que lo produzca cualquiera. Se llama licencia obligatoria, pero los Estados no lo hacen porque hay muchas presiones de las farmacéuticas y presiones directas del Gobierno de EEUU para que no se hagan licencias obligatorias a sus firmas privadas. De una manera política, se protegen los intereses de las firmas privadas.

En este contexto, ¿se justifican las patentes?

Sería simplista decir que no se justifican y que hay que quitarlas mañana. Pero lo que sí se puede decir es que las patentes, como están siendo utilizadas hoy, no se justifican porque se usan de manera irresponsable. En un año salen entre tres y cinco productos innovadores; sin embargo, se otorgan varios cientos e incluso miles de patentes farmacéuticas. Hay muchos medicamentos bajo patente que no son innovación y que deberían estar en el dominio público y ser comercializados en competencia para que los precios bajaran. Habría que poner orden y hacer más transparente y riguroso el sistema de patentes para que sólo unos medicamentos, muy pocos, puedan tener una patente y que el Estado dé la posibilidad a quien lo inventó de recuperar su inversión. Pero esa remuneración no puede ser tan elevada que bloquee el acceso. Hay que combinar innovación con acceso porque ¿de qué sirve innovar en medicamentos si la gente no puede acceder a ellos?

Usted ha escrito que la sociedad contemporánea tiene capacidad técnica y financiera de producir medicamentos que salven millones de vidas. ¿Quién no está haciendo su trabajo?

Todos somos un poco culpables. Los Estados son culpables de haber tolerado este desorden. La industria está especulando con la vida de las personas y los organismos internacionales, como la OMS, son culpables de no fijar las reglas del juego.

¿Qué solución propone?

Hacer un tratado internacional vinculante y que todos los países que lo firmen aprueben una ley en sus respectivos parlamentos. La OMS tiene la capacidad de negociar tratados vinculantes, pero en sus 65 años de historia sólo lo ha hecho una vez. Fue la convención marco contra el tabaco y es evidente que fue una decisión increíblemente eficaz. La OMC elabora reglas de comercio internacional que son decisiones vinculantes, de aplicación obligatoria. En cambio, en salud pública no hay leyes, todo son recomendaciones. Es absurdo. Debería hacerse un tratado vinculante que se negocie en Ginebra y que cada país, en función de su PIB, apruebe una contribución para crear un fondo común con el que se investigue de tal manera que el fruto de la investigación esté en el dominio público, no haya que patentarlo y que, por tanto, esté al servicio de los países ricos y pobres.

¿Qué papel juegan los genéricos en este escenario?

El genérico es un aliado de los sistemas de salud. En África, el 99% de los antirretrovirales son medicamentos que vienen de la India, genéricos. Pero todos los nuevos medicamentos están secuestrados por la patente, tienen que esperar 20 años y para un enfermo de sida es demasiado tiempo. Hay que dejar claro que los genéricos no son fundaciones filantrópicas ni Hermanitas de la Caridad; son negociantes, están haciendo dinero. Pero su filosofía es producir grandes cantidades de medicamentos a precios bajos para que puedan adquirirlos la mayor parte de la población. No es la filosofía del perfume; el genérico tiene una filosofía más conforme a un criterio de salud pública.

En los últimos años, España ha introducido el copago, ha privatizado hospitales y ha limitado el acceso a la sanidad a los inmigrantes. Todo, según el Gobierno, para ahorrar. ¿Qué le parece?

Me parece un retroceso triste e inadmisible porque España no ha recortado en gasto, sino en derechos y eso no es sano. En las últimas dos décadas, nos han vendido que el Estado despilfarra y no es eficiente, y que por eso hay que entregarle la gestión sanitaria a empresas privadas. Pero si privatizamos un hospital corremos el riesgo de que se convierta en una empresa con ánimo lucrativo antes que en un servicio público. Hay que introducir eficiencia administrativa, pero ¿quién ha dicho que el sector público no pueda hacerlo?

¿Es posible recuperar lo que hemos perdido?

Sí, pero es necesaria más transparencia en el proceso de investigación y desarrollo de los medicamentos. El sistema sanitario es un servicio público que tiene que ser rentable, pero su objetivo principal debe ser investigar para ayudar a la sociedad a mantenerse saludable o a curarse de una enfermedad. Debe haber una agenda de investigación en función de las enfermedades reales de la gente. Hoy se investigan enfermedades que pueden ser rentables y si no es una enfermedad, se crea. Por ejemplo, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en los niños. Es una enfermedad que se ha creado porque supone un negocio rentabe: son medicamentos sobre patentes que deben administrarse durante un largo tiempo. La industria farmacéutica dejó de hacer medicamentos para curar. Hoy el 80% de los medicamentos que hay en el mercado son para tratar. Los fármacos contra el sida, para la hipertensión, la diabetes o contra enfermedades cardiovasculares deben tomarse toda la vida. Si sacamos un medicamento contra el cáncer de mama, en vez de un tratamiento, estaremos matando el negocio porque al cabo de un tiempo perderemos un cliente. El Estado tendría que exigir que los medicamentos nuevos curen o prevengan.

Es más rentable “matar” a la persona que “matar” el negocio.

En parte, sí. A la industria farmacéutica lo que menos le preocupa es el paciente. Trata de asegurar sus beneficios. Un estudio de la revista Lancet que analiza los 70 medicamentos contra el cáncer que fueron puestos en el mercado en los últimos 10 años en EEUU demuestra que su único beneficio es prolongar la vida del paciente una media de dos meses. Algunos de estos fármacos cuestan hasta 100.000 dólares. Son ejercicios de especulación que no podemos permitirnos.

¿En qué país podemos fijarnos en materia sanitaria?

Sobre todo, en el norte de Europa. En los países nórdicos están atravesando la misma crisis financiera que España y no les ha dado por privatizar hospitales, están buscando otras soluciones. Y luego está el excesivo consumo de fármacos. El consumo de medicamentos en EEUU es 1.000 dólares por habitante al año. En Dinamarca, es de 300 dólares, una tercera aparte. Y no podemos decir que los americanos tengan mejor salud que un danés, un holandés o un sueco. En España, el consumo es de 600-700 euros al año, un consumo desproporcionado.

Fuente: http://m.publico.es/sociedad/1937069/german-velasquez-el-80-de-los-farmacos-solo-tratan-en-vez-de-curar-para-ser-rentables-para-la-industria?utm_source=WhatsApp

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 29 octubre, 2015 en Salud y bienestar

 

Etiquetas: , , , , , , ,

“La industria farmacéutica es muy rica y ha corrompido los sistemas de salud”


Cuando un científico se atreve a criticar a la industria farmacéutica, enseguida se le critica porque no la conoce bien. Pero al médico danés Peter C. Gøtzsche es difícil pillarle por este flanco. Durante 30 años, Gøtzsche ha trabajado en ensayos clínicos y regulación de medicamentos para varias farmacéuticas y ha publicado más de setenta artículos científicos en las Big Five, las cinco principales revistas científicas. Y es por esto por lo que afirma con rotundidad que la industria farmacéutica está corrompida hasta la médula, extorsiona a médicos y políticos, y mantiene enormes beneficios a fuerza de medicar innecesariamente a la población.

Su nuevo libro, Medicamentos que matan y crimen organizado (Los libros del lince), ha causado una enorme polémica y ha desatado la ira de la industria, a la que Gøtzsche acusa de propagar mentiras sobre su investigación. El doctor ha atendido a El Confidencial en una extensa entrevista en la que no deja títere con cabeza.

PREGUNTA. Hace unas semanas entrevistamos al psiquiatra Allen Frances. Nos dijo, literalmente, que la industria farmacéutica está causando más muertes que los cárteles de la droga. Usted opina lo mismo. Cuando se publicó la entrevista muchos lectores se quejaron porque les parecía una aseveración exagerada. ¿Por qué cree que no lo es?

RESPUESTA. Decir la verdad no puede ser una exageración. En mi libro documento que el consumo de medicamentos con receta es la tercera causa de muerte tras las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. En Estados Unidos, por ejemplo, la prescripción de medicamentos causa cerca de 200.000 defunciones todos los años. Así que está claro que la industria farmacéutica está causando bastante más muertes que los cárteles de la droga.

imagen-sin-titulo

P.: Richard Smith, médico y exdirector del British Medical Journal, asegura en el prólogo de su libro que los médicos acabarán cayendo en desgracia ante la opinión pública, como ya ha ocurrido con periodistas, diputados y  banqueros, por no haber sido capaces de ver hasta qué punto han aceptado la corrupción.

R.: La industria farmacéutica es inmensamente rica y poderosa, y ha corrompido los sistemas de salud de una forma extraordinaria. Es una corrupción de largo alcance. Todo el proceso por el que nuestros medicamentos son investigados, aprobados y recetados ha sido corrompido. Esto implica manipular los datos científicos, pero también comprar a casi cualquier persona que pueda tener influencia en el sistema, incluidos los ministros de salud. En mi país, por ejemplo, sólo hay en torno a 20.000 médicos, pero miles de ellos cobran nóminas de la industria por cumplir funciones discutibles como sentarse en consejos asesores o ser consultores, en muchos casos sin aportar ningún servicio tangible a cambio del dinero. Esta es una forma aceptada y generalizada de corrupción sutil pues, como sabe cualquier médico, el dinero dejaría de fluir si no actuaran en interés de sus benefactores.

P.: Para la mayoría de la población, es difícil creer que muchos de los fármacos que tomamos causan más problemas que beneficios. ¿Es algo que podemos afirmar de muchos medicamentos?

R.: Es verdad que muchos de los medicamentos que la gente toma causan más daños que beneficios. Sabemos muy poco sobre la utilidad real de los medicamentos, ya que la práctica totalidad de los ensayos controlados con placebo son desarrollados por la industria farmacéutica, que tiene un tremendo conflicto de intereses. La industria exagera los beneficios y oculta los daños de los medicamentos en la publicación de los ensayos clínicos. Muchos de los fármacos que tomamos ni siquiera tienen efectos; simplemente parece que han tenido un efecto en los ensayos avalados por la industria, pero esto sucede normalmente porque los ensayos no se han ‘cegado’ de forma efectiva, y en ese caso tanto los pacientes como los médicos tienden a exagerar los efectos subjetivos de los medicamentos de forma substancial.

No hay duda de que las personas con trastornos psiquiátricos están siendo sobremedicadas de forma masiva

P.: ¿Hay fármacos que se utilizan en la práctica médica que no cuentan con ninguna justificación científica válida?

R.: Creo que los fármacos anticolinérgicos para la incontinencia urinaria y los medicamentos antidemencia no tienen un efecto real, y lo que se midió en los ensayos clínicos está sesgado porque el cegamiento fue insuficiente. Un área particularmente problemática es la de las drogas psiquiátricas. La falta de un cegamiento efectivo en los ensayos conlleva, por ejemplo, que sea dudosa la efectividad real de los antidepresivos para tratar la depresión; probablemente ni siquiera funcionan para tratar la depresión clínica. En cualquier caso, no hay duda de que las personas con trastornos psiquiátricos están siendo sobremedicadas de forma masiva. Sabemos que los antipsicóticos causan daños cerebrales, pero probablemente también los antidepresivos y los medicamentos para tratar el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.

P.: Lo que ha ocurrido en España con el Sofosbuvir, el medicamento de última generación que cura la mayoría de casos de hepatitis C es, según el farmacólogo Joan-Ramón Laporte (que prologa la edición española de su libro), un claro ejemplo del comportamiento en ocasiones indignante de la industria farmacéutica. El pasado 1 de octubre la ministra da Salud española anunció que el Gobierno había llegado a un acuerdo con la farmacéutica Gilead para incluir el fármaco en la financiación pública. Nadie sabe exactamente cuánto va a costar, pero quizás sean más de 125 millones de euros durante el primer año de comercialización. ¿Están las farmacéuticas chantajeando a los Gobiernos?

R.: El caso del Sofosbuvir es sólo uno de los más recientes ejemplos de la forma en que las compañías farmacéuticas extorsionan a la sociedad. Gran parte de la investigación que permite el desarrollo de nuevos fármacos ha sido financiada por el dinero de los ciudadanos, que pagan las nóminas de los investigadores públicos. Si un medicamento es considerado un gran avance, la norma es que la compañía farmacéutica que se hace cargo del desarrollo de ésta cobre un precio obsceno, abusando de ese modo el monopolio que la sociedad le ha otorgado. El precio de un nuevo fármaco no tiene nada que ver con sus costes de desarrollo, pero depende por completo de cuánto estemos dispuestos a pagar por él. Es un tipo de extorsión que no es muy distinta del tipo de chantaje que ejercen los piratas en Somalia cuando abordan barcos y toman rehenes. En ambos casos, puede ser una cuestión de vida o muerte, y es puede ser muy difícil para los políticos negarse a pagar los medicamentos cuando los periodistas ponen a pacientes a llorar en la televisión nacional.

Gregg H. Alton, vicepresidente ejecutivo de Gilead, ganó en 2010 un salario de 4 millones de dólares. (Reuters)

Gregg H. Alton, vicepresidente ejecutivo de Gilead, ganó en 2010 un salario de 4 millones de dólares. (Reuters)

P.: Uno de los argumentos más utilizados por la industria farmacéutica para defenderse de las críticas es que sin su inversión en investigación no tendríamos los medicamentos que tenemos. ¿Es cierto?

R.: En mi libro desacredito este argumento, que, lamentablemente, es ampliamente aceptado entre médicos y políticos. ¿Aquellos que se creen esto estarían dispuestos a pagar veinte veces más por su nuevo coche sólo porque el vendedor les dice que por hacerlo tendrán mejores coches en el futuro? La situación es del todo absurda. Normalmente, las empresas dicen: “Si no gastáramos nuestro dinero en investigación, moriríamos”. Pero las compañías farmacéuticas lo que dicen es: “Si no tenemos vuestro dinero para gastarlo en investigación, vosotros moriréis”. Sólo los líderes religiosos son más listos que ellos, pues prometen que seremos recompensados tras la muerte, lo que hace que sea completamente imposible quejarse.

Los beneficios de las farmacéuticas se han disparado en la última década; y al mismo tiempo la innovación se ha estancado

Empíricamente se ha demostrado que este argumento no se sostiene. Los beneficios de las farmacéuticas se han disparado en la última década, y al mismo tiempo la innovación se ha estancado. En definitiva, el capitalismo y el cuidado de la salud son malos compañeros de cama. Nuestras sociedades deben tomar el control sobre el desarrollo y la venta de medicamentos, lo que garantizaría que tuviéramos los medicamentos a precios que incluso los países en desarrollo podrían permitirse.

P.: Muchos médicos e investigadores conocen a la perfección lo que está haciendo la industria farmacéutica, pero se niegan a hablar porque, después de todo, su trabajo depende de ellas. ¿Hay miedo entre los profesionales a criticar a las farmacéuticas?

R.: La situación en la que estamos ahora es similar a la que vive un pueblo cuando ha permitido a la mafia ser tan poderosa que ha logrado comprar a todo el mundo, incluidos los políticos, el alcalde y la policía. En una situación así es increíblemente difícil dar marcha atrás. Esto es lo que está pasando ahora con la industria farmacéutica, que ha comprado a muchos doctores clave, que son líderes de opinión. Hay casos de médicos que han perdido su trabajo por criticar a la industria, porque la farmacéutica en cuestión había comprado ya a sus superiores. Esto es lo mismo que hace la mafia cuando se carga a un oficial de policía que hace demasiado bien su trabajo.

P.: La manipulación que ha realizado la industria farmacéutica de muchos estudios científicos ha hecho que mucha gente niegue la veracidad de los estudios científicos en general. Esto es muy peligroso. ¿Crees que podemos poner en duda la mayoría de la investigación en medicina?

R.: No creo que sea peligroso que la gente no se crea los estudios científicos sobre medicamentos. Es muy saludable que sean escépticos teniendo en cuenta que nuestros fármacos son la tercera causa de muerte. La gente debería tomar muchísimos menos medicamentos de los que toma. He estado trabajando en estos 30 años y he visto serias manipulaciones y trampas en todas las áreas de la medicina por razones comerciales. Esto es por lo que los científicos que colaboran con la industria en los ensayos clínicos casi nunca tienen acceso a todos los datos en bruto para que pueden analizaros por ellos mismos. Si esto fuera posible, tendríamos la oportunidad de revelar gran parte del fraude.

P.: Muy a menudo, las personas que critican a la industria farmacéutica mezclan sus argumentos con teorías pseudocientíficas. Es el caso, por ejemplo, de los movimientos antivacunación. ¿Tendemos a mezclar churras con merinas?

R.: Algunos practicantes de medicina alternativa o defensores de las campañas antivacunación asumen que soy uno de ellos porque critico a la industria farmacéutica. Desde luego no es el caso. La mayoría de nuestras vacunas salvan vidas y el principal efecto de la medicina alternativa es vaciar los bolsillos de la gente, muy pocas de ellas tienen siquiera algún efecto.

P.: Normalmente hablamos de la industria farmacéutica como un todo. ¿Hay alguna compañía que sea mejor que otra? ¿No hay un solo CEO de las farmacéuticas que tenga ética?

R.: Cuando el crimen renta se genera más crimen. Esto es exactamente lo que estamos viendo. Los crímenes de la industria farmacéutica, que están entre los peores de todas las industrias, se han incrementado en los últimos años. He sido incapaz de encontrar una sola compañía cuyo CEO tenga sentido de la moral. Lo único que importa es el dinero y los CEO saben perfectamente que su falta de ética conduce a muchas muertes innecesarias. El criminólogo John Braithwaite, que ha entrevistado a muchos CEO para elaborar su libro sobre el crimen organizado en la industria farmacéutica, los llama “bastardos despiadados”.

Los pacientes deben darse cuenta de que prácticamente todo lo que un médico sabe sobre los medicamentos ha sido cuidadosamente preparado por la industria farmacéutica

P.: En los últimos años se han publicado varios libros en los que se critica ferozmente las prácticas de la industria farmacéutica (como Mala Farma de Ben Goldacre o ¿Somos todos enfermos mentales? de Allen Frances). ¿Algo está cambiando? ¿Vamos a ver un cambio en la regulación de la práctica de las farmacéuticas?

R.: Desafortunadamente, la industria farmacéutica es tan poderosa que es tarde para esperar ningún cambio importante en los reguladores y en la forma en que nuestros políticos entienden su funcionamiento. Hay esperanza, sin embargo, porque nuestros ciudadanos no son tan tontos, ingenios y oportunistas como nuestros políticos. He escrito este libro porque estoy enfadado y quiero que se enfade más gente para decir que ya hemos tenido bastante, así que a lo mejor podemos introducir cambios radicales en la forma en que desarrollamos, investigamos, comercializamos y tomamos medicamentos.

P.: ¿Qué pueden hacer los ciudadanos para ayudar a revertir esta situación?

R.: Lo primero, y más importante, es que los pacientes tomen el mando de sus propias vidas, por ejemplo, descargando en internet el prospecto cuando un médico le ha recetado un medicamento. Si lo leen atentamente, probablemente sabrán mucho más sobre el fármaco que su propio médico. Entonces, quizás, todos los peligros, precauciones y advertencias harán que se planteen que quizás es mejor no tomar ese fármaco en particular. Los pacientes deben darse cuenta de que prácticamente todo lo que un médico sabe sobre los medicamentos ha sido cuidadosamente preparado por la industria farmacéutica. Y es más, el médico quizás tiene un interés lucrativo personal en recetarte un fármaco que es mucho más caro que otro que es igual de bueno, porque el soborno a los médicos es común.

Las organizaciones de pacientes y las de médicos no deberían aceptar dinero de la industria farmacéutica. Deberían preguntarse si les parece éticamente aceptable recibir dinero que ha sido ganado en parte por crímenes que han dañado e incluso matado a muchos pacientes. Y los médicos tienen que negarse a recibir visitantes médicos, porque esto conduce al a prescripción irracional y un gran daño, incluyendo muertes innecesarias.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-11-03/la-industria-farmaceutica-es-muy-rica-y-ha-corrompido-los-sistemas-de-salud_408758/#lpu6xUdm4Abips5K

 
1 comentario

Publicado por en 6 noviembre, 2014 en Sin categoría

 

Etiquetas: , , , , , ,

Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple


06/08/14

Petición ante el Parlamento Europeo acusa a los Estados Miembros de Omisión por Comisión, al no reconocer la enfermedad.

El Parlamento Europeo entró en receso en agosto, pero días antes la Comisión de Peticiones recibió una presentación de la abogada argentina Dra Graciela Vizcay Gomez quien viajó a Italia para representar a la Socióloga italiana, Rita Ghiringhelli.

El objeto de la presentación es la “Falta de Regulación y Reconocimiento de las nuevas enfermedades ambientales: Sensibilidad Química Múltiple, Fibromialgia, Fatiga Crónica y otras patologías asociadas” que, ni la UE, ni la OMS, ni el Código CIE-10/11 (Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades) la reconocen.” dice la abogada.

Un estudio jurídico de Florencia realiza al mismo tiempo, la demanda judicial administrativa.

El documento hace hincapié de la “Inexistencia de un Código Gnoseológico que proteja al ciudadano de la UE, y del resto del mundo, por eso es que venimos a solicitar el tratamiento de forma expedita de dicha inexistencia de regulación, reconocimiento, tratamiento de la enfermedad como tal y no como una supuesta patología de “fantasía psicológica” discriminando a los que padecen estas enfermedades físicas, de igual forma otrora sucedió con los afectados por HIV, por dar solo un ejemplo.” expresa uno de los puntos del documento.

En uno de los párrafos más fuertes, la abogada Vizcay Gomez exige la “imperiosa necesidad de una legislación operativa”, para toda la UE, que parece tener una “sub-unión de dos Estados”, separados de los demás, que la integran solo Alemania y Austria, donde estas enfermedades han sido reconocidas como “enfermedad física”. “El código T78.4, se ha utilizado para el reconocimiento de la SQM, en Alemania y Austria. Sendos países son pioneros en materia de salud respecto al tema de marras, solo nos deja entrever que el Tratado de Lisboa, diseñado para mejorar el funcionamiento de la UE, es solo una manifestación de deseos. Asimismo la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, referente a la Dignidad, Igualdad y Solidaridad es una utopía, por cuanto su Título V sobre Ciudadanía además de ser un título “programático” es estéril, habida cuenta que en la UE hay ciudadanos de “primera y de segunda” algunos con acceso a la salud y otros que mueren en el intento.” sostiene la abogada.

“Dado que la OMS aún no ha incluido la SQM/FM/FC y otras enfermedades a escala global en la citada clasificación internacional y que esta organización no permite que los países puedan introducir nuevos códigos (…) pese a que el número de afectados aumenta de forma exponencial, cada vez en edades más tempranas, y que livianamente el Parlamento Europeo las incluye dentro de un “número creciente de enfermedades vinculadas a factores medioambientales” asevera, y agrega imputando al organismo la complicidad con las transnacionales manifestando que “Cuando se trata de OGM, el andamiaje del Parlamento parece funcionar de forma eficaz y expedita, como si los loobies y el poder económico de las multinacionales farmacéuticas y químicas sirvieran de engranaje para mover la rueda estanca de las distintas Comisiones. Que dicho sea de paso, aún ante la gravedad de los temas que nos ocupan, no pueden fatigarse más de una vez al mes, para decidir con total discrecionalidad “qué tema se tratará y cual no” agrega la profesional, reconocida por sus denuncias internacionales sobre agrotóxicos, dejando clara su posición sobre la hipocresía, connivencia y desidia, de la que acusa constantemente, a los organismos internacionales, incluido el Vaticano.

La socióloga Ghiringhelli acompañó a la abogada que entregó sus causas al Papa Francisco en la Audiencia del 16 de octubre pasado en el Vaticano (http://www.novanacional.com/nota.aspn=2013_10_26&id=35334&id_tiponota=11), que luego negó una audiencia grupal a la abogada y científicos italianos por lo que Vizcay Gomez apuntó directamente a Peter Turkson del Consejo de Paz del Vaticano, que pretendía recibirla a ella y a la comitiva, de ser “cómplice del genocidio” (http://www.novargentina.com/nota.aspn=2014_5_27&id=37587&id_tiponota=4) haciendo alusión al documento emanado el mes de mayo de 2009 en la Semana de Estudio sobre el tema: “Plantas Transgénicas para la Seguridad Alimentaria en el Contexto del Desarrollo”, auspiciado por la Pontificia Academia de las Ciencias, en su sede de la Casina Pio IV del Vaticano, al que describió como “una gran falacia, llena de errores garrafales”.

Otro párrafo del documento expresa que “Siendo quien suscribe, una ciudadana italiana que padece dichas patología que se agudizan en forma progresiva, tiene un curso crónico, que no se limita a un solo órgano o sistema, que discapacita, que excluye, que es compleja y necesita un tratamiento terapéutico multidisciplinario. Sin la debida atención médica, legal y un verdadero Estado “Garante”, que nos permita a todos los afectados, es imposible y solo una expresión de deseos, el disfrute de los derechos básicos en materia de salud, asistencia y demás derechos derivados reconocidos por la Declaración Universal de los DDHH y por las cartas magnas de todos los países democráticos.”

En el punto cinco de la petición, la abogada acusa al Parlamento Europeo de “inacción y omisión” y de “letra muerta” a la Revisión intermedia del Plan de Acción Europeo sobre Medio Ambiente y Salud 2004-2010 y a la Decisión Nº 1350/2007/CE por la que se establece el segundo Programa de acción comunitaria en el ámbito de la salud, Libro Blanco titulado «Juntos por la salud: un planteamiento estratégico para la UE .

-“La Encefalomielitis Miálgica (ME), el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), y la Fatiga Crónica (CF) se distinguen con precisión, y los criterios de Fukuda son suficientes para hacer una distinción entre la EM / SFC y CF, pero los pacientes con EM / SFC deben subdividirse en ME (con PEM) y el síndrome de fatiga crónica (sin PEM).” asegura. Siguiendo el mismo planteamiento, la redacción continúa citando: “El apartado 1° del artículo 11-63 de la Constitución Europea proclama que“ toda persona tiene derecho a su integridad física y psíquica”, alegando una responsabilidad penal sobre una “imputación de resultados diferidos”, habida cuenta que el resultado de esa omisión ante la falta de legislación produce la muerte de millones de afectados por estas patologías ambientales, un resultado a largo plazo, diferido, no inmediato”. Acusando nuevamente a la UE de incumplimiento de los “deberes asistenciales” solidariamente con la OMS y todo organismo que debería garantizarlo. A lo que la abogada llama: “Un abandono unilateral del paciente, lo que se conoce como “posición de garante” en una posición de omisión. La voluntad aquí consiste en no dirigir un proceso causal tendiente a evitar el resultado típico de muerte cuando “tenía capacidad para hacerlo”.

“Que una persona se encuentre en una situación desamparada, en este caso de toda legislación y reconocimiento de la enfermedad, negándose el acceso a derechos del paciente, a asistencias social (pensiones), medicación (coberturas médicas) etc., significa que se encuentra en una situación de necesidad de ayuda ajena y al mismo tiempo de carencia de ella. Agravado en los casos que quien desampara es un funcionario público. Es decir, el bien jurídico personal objeto de tutela es la vida, la integridad personal, la integridad moral”, agrega:

Según datos que aporta, en los países industrializados se atribuyen a factores medioambientales entre el 25 y el 33% de las enfermedades, siendo la infancia el grupo más vulnerable y que en febrero de 2013 un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca del estado de los conocimientos científicos sobre las sustancias químicas que perturban la función endocrina, muchas sustancias químicas sintéticas cuyos efectos sobre el sistema hormonal todavía están por investigar, podrían tener importantes repercusiones en la salud. En este informe, dice la abogada, se pide cínicamente que se “siga investigando”.

La FDA desde USA, citada como otra cómplice, en abril de 2013, en el documento “The Voice of the Patient” llevó a cabo una reunión pública y donde los términos SFC, EM y SFC y ME se utilizan indistintamente. Describiendo el SFC y ME enfermedad grave o un conjunto de enfermedades para las que en la actualidad no hay tratamientos aprobados por la FDA. “El único fin de esa reunión era aprobar medicamentos para tratamiento de dichas enfermedades, beneficiando a las farmacéuticas” aclara Vizcay Gomez.

Los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple, Encefalomielitis Miálgica/SFC, Fibromialgia y Electrohipersensibilidad llevan décadas pidiendo que estas enfermedades sean reconocidas por el sistema sanitario como tales, adecuada asistencia sanitaria a pesar de que como en los casos de la Esclerosis Múltiple, el Parkinson o el Alzheimer no tengan tratamiento.

– “Las enfermedades de Sensibilización Central actualmente no tienen cura. Son para siempre. Aún así el Estado los deja desprotegidos, sumidos en una indefensión total y con escasos recursos en un muy elevado porcentaje de casos”, agrega la abogada.

La Petición concluye con cinco puntos concretos:

– La enfermedades MCS, EM / SFC y FM comparten la mayor parte de las anomalías, las pruebas y los síntomas, se peticiona a esta Comisión el reconocimiento de la enfermedad en toda la UE

– Exige la inclusión de la SQM en el CIE-10/11, tal y como hicieron Alemania y Austria

– El reconocimiento como incapacidad y discapacidad a causa de la enfermedad en los casos concretos.

– Campañas de divulgación sobre la SQM y demás patologías citadas

– Legislar acorde al previo reconocimiento de la enfermedad, ya que los afectados se ven obligados a acudir a los tribunales para exigir que se les reconozca sus derechos, existiendo especialistas médicos capaces de diagnosticar con exactitud esta enfermedad. Y la necesaria redacción de un Código Gnoseológico que englobe tanto el perfil etiológico, la patogenia, y los síntomas de la enfermedad.

Como consideración final el documento concluye citando nuevamente a la Declaración Internacional Sobre los Peligros Sanitarios de la Contaminación Química (conocida como El llamamiento de París), argumentando que:

“…El hombre está expuesto hoy a una contaminación química difusa ocasionada por múltiples sustancias o productos químicos que producen efectos sobre la salud del hombre como consecuencia de una regulación insuficiente. Que esa contaminación química se ha convertido en una de las plagas humanas actuales y que la medicina contemporánea no consigue detener; que a pesar del progreso de las investigaciones médicas, la medicina corre el peligro de no poderlas erradicar”, y eso, sumado a la falta de un reconocimiento de la patología es sin duda “un delito claro de Comisión por Omisión, omitir evitar el resultado típico, equivale por su injusto a la Comisión Activa”, asegura la profesional.

 
Deja un comentario

Publicado por en 7 agosto, 2014 en Sin categoría

 

Etiquetas: , , , , , , , ,

El agricultor Josep Pàmies llama a la revolución pacífica frente a los intereses de la gran industria alimentaria y farmacéutica

El agricultor Josep Pàmies llama a la revolución pacífica frente a los intereses de la gran industria alimentaria y farmacéutica

El horticultor y activista catalán pronuncia una conferencia en el Cinestudio Municipal organizada por Subbética Ecológica con la colaboración de la delegación municipal de Agricultura 

José Moreno
Miércoles, 05 de marzo de 2014 (20:22:16)

La labor que desde hace años viene realizando  la asociación Dulce Revolución, una asociación en la que muchos comparten sus  conocimientos y experiencias a través del uso de las plantas medicinales y las terapias naturales con el fin de recuperar la medicina natural y los conocimientos populares sobre el uso  de dichas terapias como alternativa a la medicina tradicional y farmacológica, fueron algunas de las cuestiones que el  agricultor catalán Josep Pàmies abordó en una conferencia que organizada por la asociación Subbética Ecológica con la colaboración de la delegación municipal de Agricultura tuvo lugar en el Cinestudio Municipal en la tarde de este miércoles 5 de marzo.

Pàmies, que previamente a la conferencia atendió a los medios de comunicación, señalaba la necesidad de recuperar esa cultura ancestral de la medicina natural al igual que ya está ocurriendo en algunos países centroeuropeos como Alemania, Austria o Suiza, entre otros, reclamando la profundización en un mayor conocimiento por parte de la sociedad “para poder influir en estas administraciones, muchas veces corruptas, en las que solo hay grandes intereses de grandes prebendas de las farmacéuticas que hacen que las leyes, no cambien”.

Además, el horticultor y activista, responsable de introducir en España la stevia –planta de origen tropical que entre otras aplicaciones, se usa como edulcorante-, habló también de algunos de esos temas que se encuentran en su último libro titulado “Una dulce revolución”, reivindicando  una revolución pacífica de resistencia al sistema y la autosuficiencia aplicada a la salud a través de la plantación de plantas medicinales en los jardines, las macetas o los balcones, para “curarnos” ya que para la  gran industria farmacéutica añadía, “no es rentable”.

De igual forma culpaba a la industria alimentaria por las consecuencias que está generando la agricultura superintensiva, subrayando la necesidad de avanzar en la revolución verde y la agricultura ecológica, alejada de los productos químicos, por los daños que desde decenios está genera a la salud.

PULSA EL REPRODUCTOR PARA ESCUCHAR EL ARCHIVO DE AUDIO

http://www.ivoox.com/cabra-informacion-josep-pamies-llama-a-la_md_2892442_1.mp3″

Fuente: http://cabrainformacion.com/ver.php?categoria=108&id_noticia=7065

 
Deja un comentario

Publicado por en 7 marzo, 2014 en Salud y bienestar

 

Etiquetas: , , , ,

Alertan de una ‘pandemia silenciosa’ de trastornos en niños por tóxicos químico

Alertan de una ‘pandemia silenciosa’ de trastornos en niños por tóxicos químico

Según un estudio publicado en The Lancet

17/02/2014 – M.G.

  • Estiman crucial el control de estos químicos para para proteger el desarrollo del cerebro de los niños en todo el mundo.
  • Piden la creación de un organismo internacional de control y la obligatoriedad de pruebas para los productos químicos.

Los productos químicos tóxicos usados en la industria y presentes en el día a día de millones de personas pueden estar detrás del aumento de diagnósticos de problemas de desarrollo neurológico en niños, que derivan en casos de autismo, trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), dislexia y otros trastornos cognitivos.

Todo apunta a que los productos químicos industriales que dañan el cerebro en desarrollo se encuentran entre las causas conocidas de este aumento de la prevalencia de discapacidades del desarrollo neurológico, que afectan a millones de niños en todo el mundo.

En 2006, un grupo de investigadores realizó una revisión sistemática con la que identificaron cinco productos químicos industriales potenciales neurotóxicos para el desarrollo: PlomoMetilmercurioBifenilos policloradosArsénico Tolueno.

Desde 2006 , los estudios epidemiológicos han documentado seis productos químicos adicionales como neurotóxicos, cuya incidencia se muestra en un nuevo estudio llevado a cabo de forma conjunta entre la Harvard School of Public Health (HSPH) y la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, que habla de una verdadera pandemia silenciosa.

Pandemia.(Del gr. πανδημία, reunión del pueblo).1. f. Med. Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región.

En el nuevo trabajo, publicado en la revista The Lancet Neurology, los investigadores reclaman de manera urgente una estrategia mundial para la prevención y control del uso de estas sustancias.

Daños en el desarrollo cerebral

Philippe Grandjean, profesor adjunto de salud ambiental en el HSPH, destaca que la mayor preocupación de los autores del estudio es “el elevado número de niños afectados por el daño causado por tóxicos en el desarrollo cerebral, y que carecen de un diagnóstico formal. Sufren la reducción de su capacidad de atención, retraso en el desarrollo, y bajo rendimiento escolar. Y los productos químicos industriales están tomando fuerza entre las posibles causas”.

El nuevo informe es la continuación de un trabajo similar realizado por los autores en 2006, en el que ya se identificaron cinco productos químicos industriales como “neurotóxicos del desarrollo”, o sustancias químicas que pueden causar déficits cerebrales.

El nuevo estudio ofrece resultados actualizados sobre los efectos de productos químicos nocivos, y añade información sobre seis de ellos:

1- Manganeso.

2- Fluoruro

3- Clorpirifós (pesticida usado para controlar las plagas de insectos)

4- DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano, un pesticida)

5- Tetracloroetileno (un disolvente )

6- Éteres Difenil Polibromados ( retardantes de llama).
En el estudio se esbozan los posibles vínculos entre estos neurotóxicos recientemente reconocidos y los efectos negativos para la salud en los niños, entre ellos destacan los siguientes:

El manganeso se asocia con la disminución de la actividad intelectual y alteración de las habilidades motoras; Los disolventes están vinculados a la hiperactividad y al comportamiento agresivo; Ciertos tipos de pesticidas pueden causar retrasos cognitivos.

Aunque denuncia la especial incidencia de los citados seis tóxicos, Philippe Grandjean como coautor del trabajo también estima posible que haya muchos más productos químicos además de la docena de conocidos neurotóxicos, que estarían contribuyendo a una “pandemia silenciosa” de déficits neuroconductuales, que estarían erosionando capacidades intelectuales, alterando los comportamientos y dañando a las sociedades.

Pero, y en esto insiste el trabajo publicado en The Lancet Neurologyel control de esta pandemia es difícil debido a la escasez de datos que existen para orientar las campañas de prevención y la enorme cantidad de pruebas necesarias para que se pueda acometer una regulación del uso de estas sustancias por los gobiernos.

Los autores dicen controlar el uso de estos productos químicos es crucial para para proteger el desarrollo del cerebro de los niños en todo el mundo. Para lograr este objetivo, los autores del trabajo proponen que se instauren pruebas obligatorias para los productos químicos industriales. Además estiman conveniente la formación de un organismo internacional que evalue los productos químicos industriales y su potencial neurotoxicidad e incidencia en el desarrollo.

“El problema es de alcance internacional, y la solución debe de ser también internacional”, señala Grandjean, que pone el acento en que, ya que se cuenta con las herramientas necesarias “para poner a prueba los productos químicos industriales y sus efectos nocivos sobre el desarrollo del cerebro de los niños, es el momento de convertir dichas pruebas en obligatorias”.

Fuente: http://www.teinteresa.es/salud/alertacerebralescausadosquimicostoxicos_0_1086492520.html

 
Deja un comentario

Publicado por en 19 febrero, 2014 en Salud y bienestar

 

Etiquetas: , , , , ,

 
JivaNotas

Notas rápidas

Ser Histórico

Portal de Historia

Acció Llibertària de Sants

Anarquistes de Sants

Sangre Fucsia | Podcast Feminista

Fanzine sonoro de Ágora Sol Radio (desde la Eskalera Karakola)

#RedSinBulos

X-/-/-X PROYECTO CERRADO X-/-/-X

Klandestino

¡Contra lo establecido; Contracultura!

Unitat contra el feixisme i el racisme

Web del moviment ampli i unitari contra l'extrema dreta

subletra

repositorio de información antifascista

Oasi Sana

percorso olistico spirituale di Benessere naturale, Biologico e Vegan

MUNDOPETARDO

El mundo es conico..mundopetardo

Mesa en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid , MEDSAP - Marea Blanca

En defensa de un Sistema Sanitario 100% público, universal, de calidad, integral, equitativo y solidario.

STOP REPRESIÓN #NoCaso14N

Plataforma antirrepresiva y grupo de apoyo a las personas heridas, detenidas y perseguidas en y desde, la huelga general del 14 de noviembre de 2012 en Logroño, La Rioja #NoCaso14N

Ramiro Pinto

Escritos de Ramiro Pinto

The WordPress.com Blog

Si de todas formas estoy dolorida... ¡¡¡Prefiero que me duela por luchar que por callar!!! Si de todas formas estoy agotada... ¡¡¡Prefiero estar agotada por luchar que por callar!!! ¡¡¡No nos callarán...!!! ¡¡¡Si no luchamos..... ya hemos perdido de antemano!!!

Currículum social para alumnos

Mi objetivo: que "educación en valores" sea una redundancia. El currículum social de mis alumnos de FP.

TOMÁS NAVARRO

psicologia y bienestar

FM, SFC / EM, SQM, EHS

Recopilatorio de información sobre FM, SFC / EM, SQM, EHS

orden anarquista

Es un medio para la crítica social y la divulgación de la filosofia anarquista y hombres que han contribuido a la evolución social

muelasgaitan

sembrando consciencia

Plasencia en Común

Candidaturas de unidad popular extremeñas